El histórico mediocampista falleció a los 89 años. Ídolo absoluto del Xeneize, disputó dos Copas del Mundo con la Albiceleste y protagonizó uno de los episodios más emblemáticos de la historia de los Mundiales.
El fútbol argentino está de luto. Antonio Ubaldo Rattín murió este sábado a los 89 años, dejando un legado imborrable como uno de los máximos ídolos de Boca Juniors y una figura emblemática de la Selección Argentina.
Dueño de una personalidad única dentro de la cancha y referente de toda una generación, Rattín construyó una carrera íntegramente ligada al Xeneize, club en el que se convirtió en símbolo y capitán durante más de una década.
La noticia fue confirmada por Boca a través de sus canales oficiales, donde la institución despidió a una de las máximas glorias de su historia.
Una vida dedicada a Boca
Nacido en Tigre el 16 de mayo de 1937, Rattín llegó a las divisiones inferiores de Boca en 1955 y debutó en Primera División apenas un año después.
Durante 14 temporadas defendió la camiseta azul y oro, disputando 382 partidos, convirtiendo 28 goles y conquistando seis títulos oficiales.
Entre sus principales conquistas aparecen los campeonatos de 1962, 1964, 1965 y 1969, además de la Copa Argentina 1969. También fue subcampeón de la Copa Libertadores de 1963.
Su importancia en la historia del club quedó reflejada en 2015, cuando Boca inauguró una estatua en su homenaje en el Museo de la Pasión Boquense.
Un capitán que marcó una época
Con la camiseta de la Selección Argentina, Rattín disputó 32 encuentros internacionales y representó al país en los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966.
También integró los planteles que participaron en las Copas América de 1959 y 1967 y fue campeón de la Copa de las Naciones de 1964.
Su nombre quedó definitivamente ligado al Mundial de Inglaterra por uno de los episodios más recordados de la historia del fútbol.
En los cuartos de final frente al seleccionado anfitrión fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein en una decisión que generó una enorme polémica, ya que ambos prácticamente no podían comunicarse por el idioma.
Aquella acción, considerada uno de los grandes escándalos arbitrales de los Mundiales, fue uno de los antecedentes que impulsaron años más tarde la implementación de las tarjetas amarilla y roja en el fútbol internacional.
Su camino después del retiro
Tras colgar los botines, Rattín continuó ligado al fútbol como entrenador.
Dirigió a Estudiantes de Río Cuarto, Gimnasia y Esgrima La Plata y también tuvo un paso como director técnico de Boca Juniors.
Más adelante inició una carrera política. Fue diputado nacional entre 2001 y 2005 y posteriormente se desempeñó como concejal en Vicente López.
Un legado eterno
Con la muerte de Antonio Ubaldo Rattín desaparece uno de los grandes referentes del fútbol argentino.
Capitán, líder y símbolo de una época, su nombre permanecerá para siempre entre las máximas leyendas de Boca Juniors y de la Selección Argentina. Su entrega, personalidad y amor por la camiseta marcaron a generaciones de hinchas y lo convirtieron en una figura inolvidable de la historia del deporte nacional.