El Xeneize se impuso 3-1 en el Tomás Adolfo Ducó por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Empezó perdiendo, pero lo dio vuelta en apenas seis minutos y luego tuvo varias chances para sacar una diferencia mayor.
Boca sigue creciendo. El equipo de Rodolfo Arruabarrena volvió a mostrar una versión convincente, derrotó 3-1 a Recoleta de Paraguay y quedó bien parado de cara a la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El resultado pudo haber sido todavía más amplio. Boca generó una enorme cantidad de situaciones, terminó con 39 remates y durante varios pasajes dominó por completo a su rival. Sin embargo, algunos problemas defensivos y la falta de contundencia en el tramo final dejaron abierta una serie que el Xeneize parecía tener controlada.
Boca atacó mucho, pero sufrió atrás
El comienzo fue extraño para el equipo de Arruabarrena. Boca encontró espacios y generó varias situaciones, pero también mostró desajustes defensivos que le permitieron a Recoleta lastimar.
Miguel Merentiel tuvo una ocasión clarísima al encontrarse con el arco prácticamente vacío, pero su cabezazo terminó en el palo. En el rebote, Milton Delgado volvió a impactar la pelota contra el travesaño.
También Tomás Aranda estuvo cerca con un remate que pasó muy cerca del palo derecho de Nelson Ferreira.
El problema estaba en el otro lado de la cancha. Boca no logró controlar bien las transiciones y terminó pagando caro un error defensivo.
A los 38 minutos, Pedro Ríos sacó un remate que se desvió en Leandro Lozano y descolocó a Álvaro Montero para establecer el 1-0.
El arquero colombiano, que había sido decisivo en la clasificación ante O’Higgins, tuvo además una intervención fundamental poco después al taparle un mano a mano a Aldo González que podría haber significado el segundo.
Villa ingresó y cambió el partido
Arruabarrena leyó rápidamente lo que necesitaba el equipo y movió el banco en el entretiempo.
El ingreso de Sebastián Villa por Lautaro Blanco resultó determinante.
El colombiano apareció inmediatamente como protagonista y asistió a Santiago Ascacíbar para el empate. El mediocampista volvió a pisar el área y definió de derecha para establecer el 1-1.
Boca no dejó reaccionar a Recoleta.
Apenas unos minutos después, otra intervención de Villa terminó en asistencia para Milton Delgado, que apareció dentro del área y marcó de cabeza el 2-1.
En apenas seis minutos, el Xeneize pasó de estar abajo a dominar nuevamente el partido.
Flores hizo explotar el Ducó
La noche todavía tenía reservado un momento especial.
Leonel Flores, una de las grandes apariciones del ciclo Arruabarrena, recibió lejos del área, controló y sacó un remate espectacular que terminó colándose en el ángulo.
Golazo y 3-1.
El juvenil volvió a demostrar que atraviesa un momento extraordinario y que ya no parece ser simplemente una alternativa para el entrenador. Su rendimiento empieza a transformarlo en una pieza cada vez más importante del equipo.
Boca pudo liquidar la serie
Con Recoleta golpeado y jugando con un hombre menos tras la expulsión de Dairon Mosquera, Boca tuvo oportunidades suficientes para conseguir una diferencia todavía mayor.
Leandro Lozano estrelló un remate en el travesaño, mientras que Merentiel y Aranda desperdiciaron claras ocasiones dentro del área.
El Xeneize terminó imponiendo condiciones y dejó una sensación positiva, aunque el 3-1 mantiene cierto suspenso para la revancha.
Boca ganó, volvió a mostrar fútbol y acumula señales positivas desde la llegada de Arruabarrena. Ahora deberá trasladar esa confianza a la Bombonera para cerrar la clasificación y meterse entre los ocho mejores de la Copa Sudamericana.