La Roja tuvo el control absoluto del partido, generó 27 remates y manejó la posesión, pero no pudo superar a Vozinha, el arquero que se convirtió en la gran figura de la noche.
España y Cabo Verde protagonizaron el primer empate sin goles del Mundial 2026. En el papel parecía uno de los partidos más desiguales de la fase de grupos, pero el fútbol volvió a demostrar que las diferencias económicas y futbolísticas no siempre se reflejan en el marcador.
El seleccionado dirigido por Luis de la Fuente monopolizó la pelota durante gran parte del encuentro y terminó con un 74% de posesión contra apenas un 26% de su rival. Además, acumuló 27 remates, siete de ellos al arco.
Sin embargo, nada de eso alcanzó para romper la resistencia de un Cabo Verde que defendió con orden, se replegó cerca de su área y apostó a los contraataques para intentar sorprender.
Una diferencia de más de mil millones de euros
La distancia entre ambos planteles es tan impactante como el resultado.
Mientras la plantilla española está valuada en aproximadamente 1.123 millones de euros, la de Cabo Verde ronda los 54,5 millones. La diferencia supera los 1.000 millones de euros.
Además, el futbolista más valioso del partido fue Lamine Yamal, tasado en 200 millones de euros, mientras que el jugador de menor cotización fue justamente el héroe de la noche: Vozinha, con un valor estimado de apenas 50 mil euros.
Ni siquiera Yamal pudo cambiar la historia
A los 26 minutos del segundo tiempo ingresó Lamine Yamal, quien comenzó el encuentro en el banco tras recuperarse recientemente de una lesión muscular.
La expectativa era que el atacante de Barcelona pudiera destrabar un partido que se presentaba cada vez más cerrado. Sin embargo, se mostró falto de ritmo y no logró marcar diferencias en los metros finales.
España siguió insistiendo hasta el último minuto, pero nunca encontró la claridad necesaria para romper el cero.
La noche consagratoria de Vozinha
La gran figura del encuentro fue Josimar José Évora Dias, más conocido como Vozinha.
El arquero de 40 años sostuvo a Cabo Verde con varias intervenciones decisivas y fue el principal responsable de que los africanos sumaran un punto histórico en su debut absoluto en una Copa del Mundo.
Su apodo significa “abuelita” en portugués, un sobrenombre que adoptó porque fue criado por su abuela durante la infancia.
Actualmente juega en el Chaves de la segunda división portuguesa y acumula 89 partidos con la selección caboverdiana desde su estreno internacional en 2012.
Un récord mundialista
El ingreso de Yamal también dejó una curiosidad estadística.
Con 18 años y 342 días, el extremo español protagonizó junto a Vozinha, de 40 años y 22 días, el duelo entre dos futbolistas con mayor diferencia de edad que debutan en un mismo partido de una Copa del Mundo.
La distancia fue de 21 años y 45 días, superando el registro que ostentaban el inglés David James y el argelino Ryad Boudebouz en Sudáfrica 2010.
Para España fue un empate con sabor a poco. Para Cabo Verde, en cambio, fue una noche histórica: el primer punto de su historia en un Mundial y una actuación inolvidable de un arquero que se transformó en héroe ante uno de los grandes candidatos al título.