Las Leonas son campeonas del mundo: Argentina volvió a rugir después de 16 años

Las Leonas son campeonas del mundo: Argentina volvió a rugir después de 16 años

El seleccionado argentino venció a Países Bajos por penales tras igualar 1-1 en la final disputada en Amstelveen y conquistó su tercer Mundial. Una generación que sufrió derrotas, aprendió de ellas y nunca dejó de creer alcanzó finalmente la gloria.

Las Leonas volvieron a tocar el cielo. Argentina se consagró campeona del mundo por tercera vez en su historia tras vencer a Países Bajos por 3-1 en los penales, luego de empatar 1-1 durante los 60 minutos reglamentarios, en una final inolvidable disputada este sábado en Amstelveen.

El título pone fin a una espera de 16 años desde aquella consagración en Rosario 2010 y corona a una generación que atravesó finales perdidas, derrotas dolorosas y enormes desafíos antes de conseguir el premio máximo.

La historia vuelve a escribirse junto a los títulos de Perth 2002 y Rosario 2010, con un nuevo grupo de jugadoras que mantuvo intacta la identidad que convirtió a Las Leonas en una de las grandes marcas del deporte argentino.

Una generación que aprendió a perder

La conquista tiene un valor especial para un grupo de jugadoras que llevaba años chocando contra el mismo rival.

Países Bajos había derrotado a Argentina en la final olímpica de Tokio 2020, en las semifinales de París 2024 y en la final del Mundial de Terrassa-Amstelveen 2022.

Entre las protagonistas de este proceso se encuentran Cristina Cosentino, Paula Ortiz, Agustina Gorzelany, Julieta Jankunas, Eugenia Trinchinetti, Agostina Alonso, Sofía Toccalino y María José Granatto, campeonas mundiales junior en Chile 2016.

El golpe más duro llegó en diciembre de 2023, cuando Argentina sufrió un contundente 7-1 ante Países Bajos en Santiago del Estero por la Pro League.

Aquella derrota marcó un punto de inflexión. El equipo entendió que necesitaba reconstruirse, revisar errores y encontrar una nueva manera de competir contra una potencia que durante años había dominado las grandes definiciones.

La respuesta llegó este sábado, precisamente ante el mismo rival y en su propia casa.

El partido que cambió la historia

Países Bajos comenzó en ventaja gracias a Yibbi Jansen, que marcó el 1-0 a los 29 minutos.

Argentina, lejos de desmoronarse, mantuvo la concentración y sostuvo una enorme disciplina defensiva ante un seleccionado que llegaba como número uno del mundo, campeón mundial vigente y bicampeón olímpico.

La resistencia tuvo su recompensa a los 53 minutos, cuando María José Granatto apareció para convertir el empate y devolverle la ilusión al conjunto argentino.

El 1-1 se mantuvo hasta el final y llevó la definición a los penales.

Allí apareció toda la personalidad de Las Leonas. Argentina se impuso 3-1 y desató una celebración que quedará para siempre en la historia del hockey nacional.

El trabajo de una generación

Detrás del título también estuvo la conducción de Fernando Ferrara, quien asumió a fines de 2021 con la misión de renovar un equipo que llegaba desgastado después de Tokio.

El entrenador tomó decisiones difíciles, impulsó el recambio y apostó por nuevas jugadoras que terminaron convirtiéndose en protagonistas de esta consagración.

Entre ellas se destacaron Sofía Cairó y Juana Castellaro, de 23 y 21 años, que disputaron su primer Mundial y fueron capaces de afrontar una final ante Países Bajos con una enorme personalidad.

También tuvieron su debut mundialista Mercedes Artola, Milagros Alastra, Emma Knobl, Victoria Miranda, Zoe Díaz, Brissa Bruggeser y Lara Casas.

La renovación convivió con la experiencia de referentes como Valentina Raposo, Victoria Granatto y Victoria Sauze, que aportaron el equilibrio necesario para sostener al equipo en los momentos más difíciles.

El corazón detrás de la camiseta

El título también representa una reivindicación para una disciplina que creció enormemente en la Argentina gracias, en buena medida, al fenómeno de Las Leonas.

El hockey femenino se convirtió en uno de los deportes más practicados del país, aunque las condiciones de entrenamiento todavía están muy lejos de las que poseen las grandes potencias europeas.

Países Bajos cuenta con una estructura profesional, múltiples canchas de agua de primer nivel y jugadoras que viven del deporte. Las argentinas, en cambio, combinan la competencia de elite con estudios, trabajos, becas y dificultades de infraestructura.

Aun así, Argentina volvió a demostrar que puede competir contra cualquiera.

Y esta vez fue capaz de hacerlo en el escenario más difícil posible: ante el mejor equipo del mundo, en su casa, frente a un estadio vestido de naranja y con una historia reciente marcada por las derrotas.

Las Leonas resistieron, empataron, llegaron a los penales y no fallaron.

Después de 16 años, Argentina vuelve a ser campeona del mundo.

Porque podrán faltar recursos, sobrar obstáculos y existir rivales que parezcan imbatibles. Pero cuando se trata de Las Leonas, hay algo que nunca falta: corazón.

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