El mediocampista llegó a Buenos Aires, firmó su contrato y se convirtió en el noveno refuerzo del equipo de Eduardo Coudet. Podría sumar sus primeros minutos en la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Thiago Almada ya es oficialmente jugador de River. El mediocampista arribó a Buenos Aires durante la madrugada del 10 de agosto, procedente de Madrid, y horas más tarde firmó su contrato con el Millonario.
Pasado el mediodía, el club anunció oficialmente su incorporación y por la tarde el futbolista se preparó para participar de su primera práctica junto a sus nuevos compañeros.
Tras la derrota ante Tigre, Eduardo Coudet aseguró que Almada podría estar disponible para disputar la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana. De esta manera, el flamante refuerzo tendría la posibilidad de hacer su debut con la camiseta de River en un partido clave.
Una fuerte inversión
La llegada de Almada representa una importante apuesta económica para River. El club fundamentó la operación en el superávit de 40 millones de dólares registrado en el balance de 2025 y en los ingresos obtenidos por la venta de Franco Mastantuono al Real Madrid.
A esto se suma una masa societaria de más de 350.000 socios, un promedio de 85.018 espectadores durante tres años consecutivos y distintas fuentes de ingresos vinculadas a acuerdos comerciales, el naming del estadio y los recitales.
El noveno refuerzo de River
Con la incorporación de Almada, River completó una ventana de transferencias de gran impacto.
El campeón del mundo se suma a un plantel que ya incorporó a Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Giovanni González, Lucas Beltrán, Rafael Santos Borré, Ángel Correa, Tobías Andrada y Francisco Ortega.
Una carrera de primer nivel
Almada surgió de Vélez, donde disputó 101 partidos y convirtió 24 goles. Luego continuó su carrera en Atlanta United de la MLS, con 83 encuentros y 26 tantos.
En 2024 pasó por Botafogo, donde tuvo un papel importante en la conquista de la Copa Libertadores. Posteriormente dio el salto al fútbol europeo, con pasos por Olympique de Lyon y Atlético de Madrid, donde fue dirigido por Diego Simeone.
Ahora, con 25 años y después de haber recorrido distintos mercados, Almada vuelve al fútbol argentino para afrontar un nuevo desafío: convertirse en una de las figuras del River de Coudet.